PARA QUE NO SE DIGA que siempre me estoy metiendo con Los Realejos, sus organizaciones y sus extrañas iniciativas, hoy voy a elogiar a la Corporación Municipal, a su alcalde y a un colectivo cuya existencia desconocía como tal y que se llama "Asociación de Viticultores de Tenerife", Asviten, en la sopa de letras. Y perdonen mi falta de ignorancia, porque ya hace tiempo que pedí la baja en la Asociación de Perravinistas de Tenerife, Aspete, por estos obligados y latosos reconocimientos de la Guardia Civil y los "Nosequé enológicos", que yo sigo llamando sopladores. Se trata de que el Ayuntamiento realejero solicitará del Cabildo Insular que regule esas ventas típicas donde se expende vinos y los correspondientes armaderos que es lo que el común llamamos tapas como un godo cualquiera, aunque entre los armaderos figuren cosas que no entran en el catálogo de las tapas, por ejemplo, gofio en polvo, que llaman una cabrilla, y hasta conservas de frutas. Creo que, alguna vez, he contado que, hace años, en que yo iba a Los Cristianos en mi viejo "Ford 8", que compré de décima u onceaba mano, que dicen los cronistas deportivos analfabetos, y paré en la venta de "Los Hermanos" de Granadilla, que no sé si todavía existe. Y en esto que entra en el establecimiento una familia del lugar y pide una botella de vino, del de entonces cuando no había "Cumbres de Abona" sino vino corriente de las bodegas particulares, con azufre añadido. "¿Y qué le traigo de armadero, don Isidro?", preguntó el camarero. "Trae una lata de melocotón, muchacho", contestó el cliente. Lo recuerdo porque fue la primera vez, y la única, que veo tomar vino con melocotón en almíbar de tapa.
Y vamos al motivo del elogio. Por iniciativa del grupo socialista, que presentó una moción, el Ayuntamiento de Los Realejos pedirá al Cabildo que regularice los guachinches y dicte normas para su control. Así lo aprobó el pleno que cuenta con el apoyo de "Asviten". La Corporación Municipal se dirige al Cabildo porque no tiene competencias sobre los guachinches. Y "Asviten" se había puesto en contacto con todos los grupos del consistorio para pedirles apoyo en los proyectos de regularización y legalización de estos establecimientos, y también de la promoción del vino de la zona, proyectos que elaboró la Asociación. En el Valle de La Orotava se dedican a zona vinícola 974,40 hectáreas y, de esta producción, el 25 por ciento corresponde a "denominación de origen". De esta última cifra, el 15 por ciento es vino de mesa y el 20 por ciento se vende en guachinches. Según dijo en la sesión la concejal socialista que presentó la moción, se insiste en la petición porque cada vez es mayor el enfrentamiento, al parecer patente pero disimulado, entre los dueños de restaurantes y los guachinches. De ahí el interés de "Asviten" en que se regularicen y legalicen las ventas típicas, además de pedir apoyo a la Corporación Insular para la promoción del vino de la tierra: El Cabildo, que tiene un departamento para estos asuntos, debería ya, según iniciativas aceptadas, colocar en los guachinches unos rótulos que los distingan como establecimientos típicos, y yo no he visto ninguno. Será que no me he fijado. Y dejo la cosa en duda.
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